Friday, May 7, 2010

Angelito Mio


Cuando yo era chica en mi casa había una biblia para chicos que yo leía como si fuera Mafalda o Las Mil y Una Noches. Para mi Cain y Abel eran como Tom y Jerry, Eva comiendo la manzana era como la buenita tonta de las novelas y el tipo que se lo come la ballena (Jonas?) una especie de Mc Gyver en sandalias. Como podrán imaginar, en mi familia nadie fue nunca muy católico.

Hoy, en terapia, salio una curiosísima pero perfecta asociación entre mi crisis de decisión actual y el pasaje de la Biblia que menciona el sacrificio de Abraham de su hijo Isaac.

Antiguo Testamento, obvio.
Porque Facu es judío, como todos los buenos psicoanalistas. No hay con qué darle.